Según los estudios realizados se ha podido comprobar que Finlandia es el país del noroeste de
Europa con el primer puesto alcanzado en la educación. Cuenta con el sistema educativo con más
éxito de toda Europa, ya que dispone de gran ayuda por parte del Gobierno que emplea fuertes inversiones en formación y medios (formación para obtener los mejores maestros y mejores medios que ayuden a la formación del alumnado, como por ejemplo, laboratorios completamente preparad os para los colegios e institutos, ordenadores en las aulas con los mejores programas actualizados, empleando gran parte al plurilingüismo en las aulas…)
La verdad que estos datos no me extrañan para nada teniendo en cuenta que este país garantiza una
enseñanza gratuita desde la etapa de primaria hasta la universidad, ofertando a los maestros y profesores más preparados de todo el país. Una de las cosas a destacar es que en los primeros seis años de la etapa de primaria el alumnado suele contar con el mismo maestro para todas las áreas, y que hasta 5º de primaria no existen calificaciones numéricas.
Esto es una manera de fortalecer una estabilidad emocional y seguridad en sí mismo a los niños/as, donde no se busca fomentar las competencias básicas ni las comparaciones entre ellos. Además el sistema educativo finlandés transmite un apoyo a todo niño/a que vaya más retrasado en sus estudios de manera que no los discrimina sino al contrario, crea un lazo que une a todos el alumnado de manera igualitaria.
Al contrario, hoy en día en España se intenta dar un punto de vista de igualad en las aulas pero realmente lo que he podido observar yo misma es que hay dos o más alumnos con necesidades específicas por aula, y desde el primer momento dejan claro que esos niños son “diferentes”. Diferentes por necesitar más ayuda para mejorar su rendimiento quizás, pero no diferentes para ofertarles la misma educación y con los mismos recursos y ayudas que al resto.
Podemos demostrar que en España 1 de cada 3 niños/as dejan la educación antes de alcanzar la
secundaria, mientras que en Finlandia tan sólo un 8% de su población no terminan sus estudios.
En Finlandia existe una unión especial entre las escuelas y las familias, basada en una responsabilidad que fomenta la disciplina y esfuerzos, y que crea buenos hábitos en sus hijos como bien se puede comprobar en sus calificaciones.
Podemos destacar que los estudiantes finlandeses emplean sólo media hora de trabajo en casas, y el
resto en visitas a bibliotecas con sus padres para fomentar la lectura, y otras actividades, siempre
dejando tiempo para sus preferencias y gustos personales. En España los estudiantes necesitan al
menos dos horas para finalizar las tareas que se han mandado en clase. ¿ Cómo es posible que se
obtengan mejores resultados con menos horas de trabajo?...
En definitiva;El nivel educativo español se encuentra a la cola de los países desarrollados. Basándonos
en la OCDE se destaca el fracaso escolar de los alumnos españoles en materias claves y primordiales como son las matemáticas, la lengua junto a la lectura y las ciencias.

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